Actualmente, en algunas clínicas dentales, es habitual el uso de plasma rico en plaquetas (PRP) o factores de crecimiento para la regeneración de tejidos y la recuperación de la funcionalidad de las zonas afectadas, especialmente para defectos periodontales o con pérdida de hueso.
En Clínica Dental Delicias hemos dado un paso al frente, hemos comenzado a utilizar una técnica más novedosa, la fibrina rica en plaquetas y leucocitos (L-PRF).
Las investigaciones científicas han revolucionado este campo al explorar las propiedades bioestimuladoras del PRP y los factores de crecimiento. En esta evolución, el uso del L-PRF representa un importante avance, ya que permite simplificar el procedimiento y mejorar los resultados clínicos.
Este libera factores de crecimiento, de forma lenta y mantenida, durante al menos 7 días, que promueven la angiogénesis (formación de vasos sanguíneos), fundamental para la cicatrización y la formación de tejido. Además, estimula el crecimiento de otros tipos celulares, consiguiendo formar tejido óseo y encía en un tiempo mucho menor.
Su principal ventaja frente al plasma rico en plaquetas (PRP) es que presenta una mayor cantidad de plaquetas y leucocitos, así como de factores de crecimiento.
Además, es una técnica más simple, que no requiere de aditivos. El L-PRF puede ser considerado como un coágulo sanguíneo natural optimizado, ya que el procesado de la sangre en él es completamente natural y no se utilizan anticoagulantes durante la obtención de la sangre. Tampoco se utilizan aditivos químicos para la activación de las plaquetas y la polimerización de la fibrina.
La técnica consiste en la extracción de sangre del propio paciente y su inmediata centrifugación. De aquí se obtiene una membrana de fibrina fuerte, formada por células del paciente enriquecidas con factores de crecimiento y proteínas que se colocará en la zona que se quiere regenerar.
En nuestra clínica lo realizamos a partir de una pequeña cantidad de sangre extraída al paciente en el mismo momento de la cirugía, como un análisis de sangre convencional, se obtiene la L-PRF, fibra rica en plaquetas y en leucocitos.
Esta técnica ha supuesto un avance muy importante en la mejora y rapidez de la curación de los tejidos, regulando la inflamación y reduciendo el riesgo de infección post-quirúrgica.















